Espeología

Riosa oculta bajo tierra un universo sólo reservado para los más aventureros. Los pastos verdes y las agrestes cumbres se transforman bajo tierra en profundas y oscuras galerías que han levantado su historia en base a leyendas contadas por los más viejos del lugar.

Según dice la leyenda, sobre el Muñón de Lena, en el año 711 o tal vez en el 712, tuvo una batalla entre el capitán Agripio y el sarraceno Omar Ben Absili apodado "El Cruel". Este último, antes de ser derrotado, ocultó un tesoro en la Cueva de Gancios, en Muñón de Espines o Espines de Foz, y lo dejó custodiado por una serpiente y un gigante de piedra que mantenía en alto una maza de oro. Si alguien osara profanar este escondite y hacerse con el tesoro, la maza del gigante caería sobre él, o sería atacado por la serpiente.

La espeleología es un deporte de riesgo y recomendamos ponerse en contacto con la Federación Asturiana de Espeleología para conseguir información de sus incursiones.